martes, 19 de octubre de 2010

Sólo VOS.

Jaajaja, y pobres de los que caen en la rutina de todos los días: levantarse, tal vez desayunar, concurrir al colegio, estar sentado y sólo pensar en que terminen las horas, escuchar el timbre de salida y retornar una vez más a sus casas; algunos se dan cuenta que parte de su día ha terminado, que se ha esfumado, pero otros, por temor al no querer aceptarlo dejan ese pensamiento de lado. Pero lamentablemente les tengo que contar que una vez más, yo fui unos de esos pobres, de las personas que detesto. Una vez más caía en la rutina de todos los días. Como siempre me levanté de la silla y decidí salir por esa puerta como todos los días y sin darme cuenta seguí, como vengo diciendo, la rutina. Alguien habrá entendido que eso es malo? Qué eso me molesta? Qué es una de las cosas que mas odio?...Me pare y no dudé un segundo en dar la vuelta para cambiar poco. Saben qué? La rutina había terminado porque como siempre ella ahí estuvo. Llegando a la esquina la vi, vino vestida como siempre: hermosa, pero no crean que sólo me dejé llevar por la primera vez que la miré, porque hasta sus aritos de corazones eran hermosos. Lo que les quiero decir, es que me cambio el día, desde el momento que la vi TODO: el abraso, la comida, guitarra, caminar y comprar las cosas; fue muy lindo, porque hoy, lo que menos pensaba era verla. Y creo que se deben preguntar nuevamente qué quiero decir con todo esto?, sencillamente, que necesito de ella para ser FELÍZ.